Texto de la presentación del Calendario 2012

Los seres humanos tendemos a tener un registro de nosotros mismos a través del tiempo. Algunos rezan al final del día y con esto hacen el ejercicio de recordarse a si mismos a lo largo de las últimas 12 horas y hacer una proyección al futuro inmediato (un examen, operación, etc.) Unos como José Luis Cuevas, se toma una foto diario para observar el paso del tiempo y tener una constancia de sí mismo, de su propia existencia. Otros, sobre todo en la adolescencia, llevan un diario. Lo que Fernando Llanos hizo fue llevar una especie de diario en versión 140 caracteres que es, creo yo, para lo único que tiene tiempo este artista que sufre de lo que se conoce comúnmente como "síndrome de hormigas en la cola" -porque no para un segundo- y hacer una reflexión de cada día.

Al hacer un calendario juega con el pasado, el hoy y el futuro porque cada una de estas frases registran la conclusión o reflexión del pasado de alguien, pero al leerlas cada día las traemos a nuestro presente. Incluso algunas de las frases las podemos usar para tomar decisiones a futuro o perdonarnos si tomamos las equivocadas "Tu sonrisa me recuerda mis buenos gustos y mis malas decisiones". Otras sirven para darnos una idea de qué podríamos comer ese día, "Rica pancita en La Romita y por supuesto un mezcalito de digestivo. Gloria a los diminutivos que construyen enormes domingos", o para tomarnos la vida un poco más tranquilamente: "Ejercer el onceavo mandamiento: chapotearás en los días de sol. En verdad os digo que la vida no tiene porqué ser tan complicada."

En esta obra de Llanos, como sucede también en el libro CursiAgridulce, encontramos similitudes con nuestra cotidianidad, nuestras emociones, nuestras inseguridades e irresponsabilidades "No tiro comida, no desperdicio agua, no pierdo el tiempo, pero si pienso en ti. Bienaventurados sean los irresponsables de corazón."

En otros momentos en el calendario aparecen incluso pequeños cuentos "Mi trabajo es perderme, el tuyo es encontrarme y nuestra obligación será escapar. Tomó el vino, lo partió en dos y se echó a correr."

Me gusta encontrar también las constantes en la vida de Llanos: su trabajo, su familia, el enamoramiento, "Mis amores han sido de taquería: con todo y para llevar.", "La ley de atracción: dopamina y el efecto de rinocerontes en la panza vs el shock del futuro y el miedo al compromiso. Alabaré al amor". Aparece el Chamaco, la comida, la bebida, sus viajes, su lugar de origen (sea Morelia, Satélite o La Romita) dice Llanos que hay que tener siempre "Ojos de turista, estómago de local y un corazón inflamable." Y un elemento nuevo, el rinoceronte que aparece como una especie de nahual de este artista.

Fernando demuestra su energía por la vida, encuentra la virtud incluso en los lunes, en la cruda y hasta de la pena de amor : "No me des alas, mejor dame pechuga y rabadilla. Bienaventurados los que se pueden reír de sus tragedias, por básicas que sean."

Podemos concluir que para Fernando Llanos la riqueza del hombre está en las historias que posee y que toda emoción es susceptible de ser transformada en arte. El calendario llega hasta el día 25 de Julio que, como se explica en el prólogo el día del "no tiempo" según alguno de los calendarios mayas. Si acaso llega el fin del mundo, que no nos agarre confesados, digamos salud.

Mariana H