Enrique Enriquez


Picnic en Chapultepec

Yo creo que este videíto tiene mucho que ver con dos cosas, primero, con la certeza de que lo que más me interesa es el poder de la nada. El poder de lo que no se ve pero está metido en la cabeza de la gente. Ese es el poder de la palabra, escrita o hablada. He ido descubriendo en el último año que quiero dedicarme seriamente a contar historias. No sólo a publicarlas sino a decirlas. Este video ha sido una buena excusa para hacerlo. El video consiste en decir una historia, porque contar un cuento es dibujar en la mente de quien lo oye.

Segundo, este video tiene que ver con cómo mi estadía en México se sedimentó viendo aquí Y tu Mamá También. Es curioso, pero mi visión de la película y el viaje en autobús a Morelia se complementaron para comprobarme una intuición: digamos que viajando por México en "camión", como le dicen ustedes, me percaté de algo que esa película evidencia (aparte de que hubiese sido muy simpático viajar con Maribel Verdú) y es que las imágenes poéticas allá viven a la orilla del camino, están tan imbricadas en la cotidianidad que prácticamente no se repara en ellas. En México lo fantástico es parte del paisaje.