“El
equilibrio entre la inocencia y el conocimiento”
- entrevista a Mauricio Alejo -
Por Fernando Llanos
“La imagen es de quien la trabaja”
Jesse Lerner
Mauricio Alejo es quizá uno de
los fotógrafos jóvenes mas sobresalientes del país.
Estudió la Maestría de artes en NYU (New York University),
Su trabajo se ha exhibido individualmente en: Nueva York , Japón.
Canadá, París y México. Ha sido invitado a participar
en la Octava Bienal de la Habana, así como a la edición
del 2004 de la Trienal poligráfica de San Juan de puerto Rico.
Recientemente ha incursionado en el mundo del video con sorprendentes
resultados.
Lo que casi nadie sabe es que en sus inicios profesionales fotografiaba
cortometrajes, que piensa que ha hecho mejores videos que fotos y
que le gusta la idea de hacer un videoclip de Eli Guerra. Este 2005
tiene planeado trabajar mas proyectos en video que con fotografía.

¿Como
fue tu transición de la imagen fija a la imagen en movimiento?
El primer video que hice fue en el 2001 y básicamente fue porque
estaba en un conflicto con la fotografía. Yo estaba fijándome
en la imagen, y estaba haciendo una reflexión sobre la imagen,
no solamente la fotográfica, sino la tecnológica: es
decir la traducción de la realidad por medios tecnológicos.
En ese mismo momento, hice un proyecto en el aeropuerto. Ese proyecto
consistía técnicamente en ir al aeropuerto y fotografiar
los monitores de los filtros de rayos X. Me empezó a interesar
los medios tecnológicos dentro de su función social,
es decir, la fotografía como medio de control.
Eso fue en el 99 y en el 2000 yo me cambié a estudiar la maestría
en Nueva York, entonces obviamente vino un periodo muy conflictivo
porque empecé a leer mucho, me costo mucho trabajo producir
mientras estaba leyendo, ya que había empezado un proceso de
autocrítica. Cuando empecé a ver mi trabajo a través
de lecturas, de otros artistas u otros autores, me era imposible regresar
a hacer el mismo tipo de trabajo.

Deje
de hacer el trabajo de fotografía durante unos seis meses.
E hice una fotografía que era una secuencia, que para mi es
como un punto inicial, nunca había hecho un trabajo donde se
implicaras el tiempo, siempre era el tiempo detenido, el instante
que se congela. Pero al mismo tiempo me parecía muy interesante
en el sentido de la fotografía porque había que inventar
un pasado y un futuro. Pero el transcurso del tiempo no lo había
considerado en el trabajo. Cuando hice esta pieza que se llama “dos
cubos en la nieve”, empecé a considerar el tiempo, y
hasta entonces fue que empecé a hacer video. El video tiene
una parte muy importante para mi. Primero, en la fotografía
hay un desempeño artesanal que puedo manejar muy bien, cosa
que en el video no tenía, ni tiene caso tampoco hacerlo. Entonces
la parte formal no me demandaba nada, y como era un medio que no dominaba,
tampoco podía tener un control de muchas cosas, en cambio en
la fotografía me sucedía un exceso de control. Que lo
empecé a perder con el proyecto del aeropuerto, y que me gusto
mucho, porque ya no tenia yo que generarlo todo, era mas bien una
cuestión de recopilación, pero en este caso, en el video,
me daba la oportunidad de no tener que ejercer todo el control. Y
sobre todo que la parte fundamental fuera el concepto. Obviamente
la parte de la realización era importante, pero no tan importante
como en mucho de mi trabajo.

¿Qué
tanto influyo la parte académica siendo alumno de Peter Campus
en Nueva York?
Muy extrañamente influyó en la parte emotiva o de encuentro
con el medio, Peter Campus en específico no es un teórico,
es un artista que reacciona muy viseralmente, así que yo estaba
muy emocionado haciendo mi trabajo y él tenía la misma
emoción cuando lo veía. Donde no hay siquiera un filtro
intelectual, es una parte muy importante para el trabajo, por lo menos
para mí, porque creo que el trabajo viene de las viseras. Si
no viene de las entrañas el trabajo es muy árido, la
parte difícil es mantener ese equilibrio entre la inocencia
y el conocimiento.
¿Cómo
hablarías de ese equilibrio en torno a tu trabajo con la fotografía
y con el video?
El video me dio de nuevo esa inocencia o sea esa capacidad de sorpresa.
Como decía había mucho control sobre mi trabajo fotográfico,
entonces yo sentía que estaba perdiendo o no existía
esa posibilidad de juego inocente, había algo muy teatral y
de repente el medio del video me permite sorprenderme. Yo me considero
el primer espectador de mi trabajo. Si a mi no me resulta fascinante
no me parece digno tampoco de enseñarlo. El video me dio la
posibilidad de volver a reconciliarme con el arte, fue después
del video que volví a hacer foto.
¿Cuál
es tu búsqueda con el medio?
El video lo que me dio es un elemento que antes no había considerado,
el tiempo. Nunca pensé “tengo que hacer algo en video”,
sucedió que tenía un problema específico, que
implicaba el tiempo y el medio ideal es el video. Me parece importante
el video porque genera una narrativa, en el caso específico
de mi trabajo hay una expectativa que se va generando y de repente
viene un momento de desilusión, que no de desencanto, que te
vuelve a relacionar de una manera distinta con materiales comunes
de la vida diaria o con materiales que estabas viendo.
También, lo que me interesa del video es que invitas a un espectador
inteligente, o sea no lo quieres engañar, quieres que participe
contigo en el engaño, que en el momento en que se hace el truco
no haya mayor sorpresa que creer que la realidad puede ser de otro
modo o de muchas maneras.
Por el lado crítico, lo único que me interesa es contribuir
a la desconfianza de la imagen, es decir, la imagen fotográfica
y la imagen de video, es un discurso, no se trata de la realidad ni
se trata de la verdad absoluta. El medio es una ficción enorme,
que viene disfrazada de verdad.
¿Qué es lo que te sigue dando comezón para seguir
investigando en este formato e específico?Observaciones mínimas
sobre mi entorno, hay cosas que me gusta ver. Creo que finalmente
lo que uno hace es como hacer pequeños descubrimientos que
parecen importantes, que te dan una oportunidad de ver las cosas,
observaciones que quiero traducir, que quiero que las demás
personas vean. Siempre he considerado al arte como un compartir, y
con el video puedes aislar una observación, presentarla y decir:
“ya te fijaste, esta poca madre”.
Esto te da chance de reconciliarte con la vida, a decir “a lo
mejor hay otro espacio dentro de este mismo espacio”.
Tienes
poco tiempo trabajando con el medio, sin embargo tus videos han sido
bien aceptados ¿A qué crees que se deba esto?Yo creo
que son piezas muy autocontenidas, se resuelven inmediatamente y tienen
una gratificación casi inmediata, una simpleza que siempre
trato de mantener. El sentimiento o la emoción que me generan,
trato de depurarla para entregarla lo más compacta posible.
Esta grueso lo que voy a decir, pero creo que mis videos son mejores
que las fotos que he hecho. Muchos de los videos que he hecho los
puedo ver como si yo no los hubiera hecho, como si fuera un espectador
ajeno y esa parte es muy especial. A veces no puedo ni rastrear el
hilo del pensamiento y me puedo volver a generar ideas o sensaciones
que no había considerado. Con mucho de mi trabajado fotográfico
a veces no pasa eso. Veo una consistencia que ni siquiera yo se de
donde viene, tampoco se si vaya a continuar, finalmente si uno empieza
a reproducir su propio trabajo, pues nada mas acaba en el autoplagio.

¿A
nivel narrativo, cuales son tus influencias?
El estructuralismo en video, me interesaba el medio por si mismo,
esa cuestión de la superficie, la proyección en el espacio
arquitectónico, el objeto y la conciencia del objeto como tal.
De literatura me gusta la poesía, en el sentido que genera
imágenes. Esta cuestión contemplativa, donde casi no
hay un transcurso y es ahí la parte del suceso.
¿Qué
opinas del formato del video?
Creo que es un medio extraordinario, sobretodo porque tiene dificultades
para comercializase. No estoy en contra de la comercialización,
yo vendo mi trabajo, pero como no hay expectativas de venta ni tampoco
de mercado que empiece a exigir una producción, no hay nada
que lo jale para producirse, sino es nada más lo que lo empuja
para hacerse. El video que se hace proviene de la necesidad de hacer
el video y no del compromiso de hacer el video.
De
los videos que has hecho ¿Cuál es tu video favorito?
El video que mas me gusta es “línea”. Me gusta
por sencillo, utiliza el mínimo de recursos visuales. Hay algo
en lo abrupto y obsceno del dedo que toca el agua que me resulta muy
satisfactorio.*
*Este video se puede ver en línea, en: www.fllanos.com/artistasinvitados