Anécdotas de viajero: Impakt Festival y World Wide Video Festival


< H O L A N D A >

Viaje del 6 al 15 de octubre del 2001


Día 1.
La experiencia del viaje sonaba excitante desde el momento que se definió la escala en Nueva York, gracias a los recientes sucesos pensé que podría ser una experiencia peculiar. Lamentablemente nada del otro mundo, ni volamos por arriba de los huecos que dejaron las torres, ni vivimos espectaculares despliegues del ejercito, tan solo padecimos las molestias del excesivo cateo y papeleo.


Día 2.
Después de bastantes horas de vuelo llegue a Amsterdam, me fui caminando a buscar a mi amiga Ilana Boltvinik que me llevaría a conocer su estudio en la Rijksakademie. Excelente lugar: toda una "Academia de Arte Contemporáneo", por mas contradictorio que esto pueda sonar. Al checar mi correo electrónico en su computadora, me entero que el Impakt Festival solo va a estar abierto hasta las 23:30 de ese día, así que dejo mis maletas en casa de Ilana y tomo el primer tren a Utrecht, solo me daría tiempo de estar unas tres horas en él, pero de eso a nada…

Al llegar lo primero que solicito es ver al director del Festival, Arjon Dunnewind, quien fue el que me mando el mail y a quien conocí en Vid@rte en el Centro Nacional de las Artes de la ciudad de México en 1999. No se encuentra pero dicen que probablemente regrese, me quedan como dos horas y media para ver lo que pueda. No pierdo el tiempo, y comienzo a recorrer todas las instalaciones del Central Museum con cámara de video en mano, para poder registrarlo TODO. Este tipo de material sirve mucho para poder ilustrar en México que es lo que pasa por estos lares, poder hacer comparaciones constructivas y ver como resuelven los otros problemas concretos de curaduría, espacio y demás.

De entrada, en la primera sala, la Mediateka, me encuentro a los canadienses Jen y Jill de instantcoffe y Lola, grata sorpresa. Quedamos de irnos por un trago al terminar con las gentes del Festival. Paso de sala en sala documentando todo lo que puedo, en mi libreta apunto nombres de autores o piezas que me interesan. Hay una instalación de Femke Scheap llamada "False Memories", usa cuatro proyectores de 16 milímetros, me parece muy buena, es donde más gasto cassette. Una escena muy sencilla, pero inteligentemente resuelta con el espacio y los recursos seleccionados. Hay siluetas de personas recortadas en madera y en ellas se proyectan a los actores, la relación proporcional con el cuerpo del espectador genera una cercanía, y una complicidad en el acto que causa una sensación chistosa, es como poder sumergirse con un casco de realidad virtual en una película. En el exterior hay una instalación sonora de Ryoji Ikeda ("Matrix") genial, una investigación de patrones de ruido, pero montada de tal manera en una especie de vagón y con las bocinas hacia las paredes. La resonancia y la vibración en el espacio resultan una experiencia muy envolvente. En la zona de videos de un solo canal veo materiales por treinta y cinco minutos solamente, suficiente para darme cuenta que tipo de materiales manejan en este Festival: La línea es experimental-conceptual en su mayoría, con un enfoque artístico que busca nuevos valores más que solo presentar materiales o autores ya consagrados.
Entre los autores que me fascinan descubro dos nuevos nombres: Aida Ruilova y Helmut Dick, y por supuesto alcanzo a ver algo del último material de William Wegman de quien me considero abiertamente fan; Su relación con el medio en complicidad con sus perros me parece digna de estrenar un nuevo género en el video; Además su sentido del humor es de los más finos que hay en relación con la producción artística.
Después del tour por el Museo, y para cerrar voy a una sala de proyección donde se presenta el ultimo ciclo de videos de un solo canal, de nuevo materiales o muy interesantes o muy malos, apuesta que se agradece.
Saliendo nos vamos a un bar, como once participantes y nueve organizadores del Festival, ahí llega por fin Arjon y paso las últimas horas de la noche y las primeras del día conviviendo con ellos. Lamentablemente mi condición física no da para aguantar: el viaje en avión, el día en Amsterdam y esa noche, así que a las 3 a.m. tomo un tren de regreso a la casa de mi amiga Ilana.


Día 3.
Al siguiente día duermo 12 horas, creo que hace años no tenía ese privilegio. Me voy en la bicicleta que me prestó mi amiga a las oficinas del World Wide Video Festival a conocer a Remco Vlaanderen, webmaster del Festival y el encargado de recibir a los artistas de arte en red e interactivos. Buena onda, al comentarle que trabajo para el Festival Internacional de Video y Artes Electrónicas VID@RTE me regala unos catálogos de emisiones anteriores y promete pasarme tips impresos muy concretos a nivel organizativo. Acordamos una hora para llegar a la presentación de prensa el miércoles. Salgo y voy a la Rijksakademie a visitar a mi amiga, a tratar de contactar gente que este trabajando ahí con video también. Mera curiosidad de saber si el primer mundo solo se ve mas fuerte y conciso en revistas y catálogos, o en su ambiente primario también. Me explican una situación muy peculiar, la gente que trabaja con ese tipo de medios suena muy trillada por ahí, lo "in", lo alternativo es pintar y hacer cosas con técnicas mas tradicionales. Si el director de "La Esmeralda" escuchara esto sería feliz.
La noche termina con una mega-cena mientras intercambiamos chismes que van desde el embarazo de Gloria Trevi, hasta la participación de Chris Cunningham en la Bienal de Venecia.


Día 4.
Un día de vacaciones. Y decir "un día" es mucho, tan solo unas horas, ya que sigo sin aterrizar bien el cambio de horario. Lo aprovecho para ir a conocer el mercado de pulgas y el mercado turco, donde la cháchara no me sorprende, pero como todo buen mercado popular los personajes que ahí transitan, sí. Una visita al Museo del Film me deja ver que no estamos tan lejanos en cuanto al material que se presentan en salas similares de este lado. Voy al "Baby" a conocer dónde se va a llevar a cabo la mediateca de este Festival. Me encuentro con Alexei Shulguin, y platicamos por un rato, le pregunto si después me deja hacerle una entrevista en video sobre algunos aspectos del arte en red y quedamos de hacerla después, una vez que comience el Festival y los dos estemos ya mas instalados.
Saliendo me dedico a visitar galerías, pero por ahí de las tercera me aburro, dejo unas copias de mi URL en la entrada de la última y me salgo a ver la vida por la ciudad que creo sabe más que lo que veía sobre el papel y los lienzos. Por esa misma sensación deje de pintar.
Mientras pedaleo por las calles encuentro en varios puntos de la ciudad los ovnis del space invaders, me da mucha risa y gusto, me alegro de haber optado por la decisión de salir a encontrarme con este tipo de avistamientos.
La noche es breve, decido dormir temprano, ya que al otro día tengo que transferirme de la casa de Ilana al hotel del Festival, en bicicleta y con todas las maletas: hay que estar fresco.


Día 5.
La mañana es algo intensa, sobretodo a niveles físicos: lo mas desgastante es tener que cargar todo el peso con el lado izquierdo de mi cuerpo, ya que hace tres semanas me disloque el hombro derecho y el mismo día que volaba hacia Ámsterdam me quitaron el cabestrillo. En fin, quien me manda querer hacerla de superman tanto en las clases de kung fu, donde se me salio el brazo, como en las calles de Ámsterdam sobre la bicicleta Ilana.
A las 4:00 pm hay una rueda de prensa en Baby y por lo menos la mayoría de los extranjeros decidimos estar ahí presentes para ser reseñados por los medios que así lo deseen. El director del Festival, Tom van Vliet, se arranca con un discurso en holandés que la mayoría de los artistas invitados no entienden, movimiento que recalca la naturaleza del evento: rueda de prensa -para la prensa-. Este hecho, aunado a que ningún periodista se haya acercado a platicar conmigo, hace que me dedique a conocer a los demás personajes que se encuentran ahí: curadores y artistas que tampoco hablan holandés ni son requeridos por los medios y organizadoras holandesas guapas. Todos nosotros desaprovechados en la rueda de prensa desde mi latinoamericano punto de vista.
Finaliza la presentación en el Baby y somos invitados a abordar un pequeño barco (o grande bote?) para ir por los canales de la ciudad visitando las demás sedes que participan en el Festival. La primera parada es en "Arti et Amicitiae", donde hay piezas raras, por no decir interesantes o diferentes, de algunos artistas de Angola y Sudáfrica. Lo que mas me llama la atención es el despliegue de equipo, el nivel de producción para mostrar las piezas, con cinco proyectores de video (Minnette Varí) o tres mega monitores de plasma (Tracey Rose "Ode to Leones"). El contenido de las piezas son muy diversos y dispares. Honestamente me da gusto ver que la pieza que menos me gusto fue la de la norteamericana Jennifer Reeder, no es que sea antiyanqui, pero venir a ver a mis vecinos en un festival que se presume de mundial, no es la opción, o digamos que no es lo que espero que me sorprenda, además que su trabajo es extremadamente pretencioso.
Me encuentro con Eder Santos a la mitad de una sala, me da gusto verlo, y le pregunto sobre VideoBrasil que acaba de terminar la semana pasada. Dice que todo salió muy bien. Dos días después vería el catalogo que trajo, de primer nivel por cierto.

Al volver a nuestro transporte acuático, conozco a Michael Gibbs, escritor, resulta ser amigo de Felipe Ehremberg, dice que hace años no sabe de él, aprovecho para grabarlo con mi cámara de video y le prometo enviarle el video a Felipe a manera de videomail.
La segunda y última parada de nuestro simpático navío es el Europarking, lugar donde oficialmente se inaugura el Festival con una muestra curada por Rodney Place, una selección de seis videos maravillosamente montados en un formato de 2 x 9 metros. La apuesta me parece genial, sobretodo porque el contexto es un estacionamiento que presenta tiras de luces que se empatan muy bien con el alargado formato de proyección. Entre los artistas mas reconocidos esta William Kentridge, presentando una animación en video con un final bastante pop que me sorprende. Generalmente trabaja con una resolución mas sucia y en cine, o por lo menos ese lado es el único que nos llega a través de catálogos y revistas.
Las palabras de inauguración son bastante emotivas, sobre todo cuando citan la cantidad de personajes del mundo del video que han pasado por este Festival, digo es la decimonovena edición, en Holanda, menos no se podía esperar.
Después hay un show con tambores y música electrónica, donde la concurrencia se dedica a sociabilizar al calor de las copas. La noche es larga, y mas cuando se esta cansado y deseoso de seguir participando.
Regreso al hotel, cansado y con ganas de dormir, pero se me ocurre prender el televisor para saber cómo es la televisión holandesa: error. Me duermo como 3 horas después.


Día 6.
Obviamente me despierto tarde y cansado, pierdo el desayuno del hotel y llego justo a tiempo al "Melkweg" para el seminario de las 11 am que comienza con Jordan Crandall, personaje conocido por el libro que editó: "Interaction: Artistic practice in the Network", en donde por cierto participan dos mexicanos Rafael Lozano-Hemmer y Pedro Meyer.
Su trabajo en video consiste en usar cámaras de uso bélico: infrarrojas, de espías, "heatseakers", etc. Habla de los nuevos paradigmas de organización narrativa (data base structure) pero honestamente ese tipo de ideas no alcanzó a verlas en su trabajo, las metáforas o anécdotas en la naturaleza de las piezas a veces salen sobrando. Visualmente es muy rico en texturas, pero en cuanto a forma ya lo hemos visto en el cine N cantidad de veces; por cierto, con respecto a este tipo de influencias de campos, la revista artbyte en su volumen del tercer aniversario planteaba un esquema de flujo muy interesante con respecto a esta situación de flujo de cerebros del campo artístico a la industria cinematográfica.
El seminario termina, salgo a comer algo y regreso para las proyecciones de videos junto con la dinámica de "Meet the artist", que funciona de una manera muy sencilla: tu trabajo se presenta, si estas en la sala hablas sobre tus preocupaciones con un moderador, antes o después de tu proyección.
Aquí y ahora es cuando la situación se complica, ya que el Melkweg, o "vía láctea" en español, consta de varias salas: La Theaterzaal, que es una gran pantalla y unas butacas enfrente, con una especie de escenario amplio intermedio; La Oude Zaal, que es una especie de sala similar, pero con dos pisos y barra incluida; El Cinema, que como su nombre lo indica es una sala de proyección muy estilo "cinito"; el Videoroom, que es un cuarto pequeño que se dedica a proyectar en loop todo el material ya anteriormente presentado en otras salas y finalmente The Max, que es parecido a la Oude Zaal (de hecho ambas están en la planta baja) pero con una barra mas grande, y un escenario más amplio, como para presentaciones en vivo o conciertos. Y si a esto le sumamos la serie de sedes paralelas que presentan cosas del Festival como De Appel y la mediateca del Baby, el material que hay que digerir es demasiado.
Lo bueno es que nos gusta y no nos cuesta trabajo enajenarnos, que si no…!
Y así transcurre el día, me la paso viendo materiales de todo tipo de artistas y sin poder asistir a todas las presentaciones, mi guía es una agenda basada en comentarios de los organizadores, recomendaciones de artistas y rumores de pasillos. Veo una producción de Nam June Paik del 2000, me parece buena, pero la fecha no me cuadra, se parece a los trabajos que desarrollaba en un principio, o "Analogue Assamblage" es lo que la gente y principalmente el artista reconocen como un estilo y repiten hasta el cansancio. La verdad me gustan mas piezas de artistas como Tony Cokes, que presenta tres videos que me maravillan por la manera en que plantea sus ideas. Palabras, fondos de colores y una canción pop de fondo, aquí las ideas en las letras de las canciones y en las frases son toda la estructura.
Se que si uno lee esto suena demasiado aburrido, por eso es mejor ver las piezas que leer sus reseñas.

Por la tarde me dedico a ver algunos videos del programa "New Arab Video", es demasiado extenso y no termino el bloque ya que me tengo que preparar para mi presentación. Como de costumbre corro por los pasillos para acortar tiempos muertos, neurosis chilanga que cargo a donde quiera que voy.
El evento es a las 8:30 pm, comparto el escenario de Oude Zaal con un moderador llamado Paul Groot de Mediamatic, y con Daniel Robin y su proyecto "The valet Chronicles". El primero en salir a dar la cara es Daniel, explica como por 40 minutos su proyecto en red. Consiste en hacer de manera semanal un video sobre su barrio, similar a lo que yo hago de alguna manera, pero con archivos que monta en la red y pesan como 20 megas. Según él en San Francisco, donde vive, pueden verlos sin ninguna dificultad, pero si intento bajar ese mismo video en México con las conexiones que tenemos podría tardar varias horas sin garantizar resultados. Además de este tipo de pormenores prácticos, algo que no entiendo es porqué al final sigue llamando a su trabajo cine (film) a algo que repite una y otra vez que es otra cosa. En fin, todo termina con una pequeña discusión con el moderador sobre asuntos casi personales que no registro debido a que estoy en el escenario tratando de tener todo listo para mi presentación.
Resulta que se me ocurrió solicitar un despliegue tecnológico que constó de tres computadoras y dos proyectores, para aprovechar las facilidades del primer mundo. Bueno, realmente este tipo de combinación ya la había aplicado antes en X´Teresa pero en esa ocasión conseguir el equipo nos costó mucho trabajo, y aquí en cinco minutos estaba todo puesto. Comencé con unas proyecciones de imágenes fijas de los videomails, cincuenta y dos imágenes en "loop" en una pantalla, mientras en la otra iba navegando mi sitio en internet. En este caso también mostré bocetos de mis libretas de donde habían partido los videos, y me dediqué a compartir públicamente por primera vez el archivo de los artistas que participaron en el foro de las listas. Cierro la sección con la versión remix de los videomails inspirada en atari-noise (de quién por cierto portó su camiseta ese día), y los loops de Pete. Al final fueron como 50 minutos de palabras, clicks, y play´s. Creo que es la mejor presentación que he tenido en ingles, las que hice en primavera junto con Arcángel Constantini en Los Angeles no fluyeron tan bien. Al final escucho un comentario realmente halagador de parte de James de "The light surgeons": "Your work is really inspiring".
Inspirar a alguien que admiras su trabajo, es una sensación muy completa.

Termino agradeciéndoles a los que me invitaron (WWVF), a los patrocinadores del viaje (INBA) y a los que me ayudaron técnicamente. Salimos a The Max para ver cerrar la noche con el ruso Alexei Shulgin y su 386DX, pieza sencilla pero no por eso simple, por demás premiada y aplaudida en otro Festivales. Consiste en un performance de la primera cyberpunk rock band, donde una computadora interpreta canciones de contenido utópico, decadentes, acompañada de un show de luces y maquina de hielo con nuestro amigo sobre una tarima y el teclado de su PC.
Aplausos al final, el primer día de la décimo novena edición del World Wide Video Festival ha terminado.

 

Día 7.
Ahora la jornada comienza con el seminario de Netochka Nezvanova y su famoso "Nato", programa para mezclar data (sea audio o video). A este grupo de programadores franceses ya los había visto en el Festival Interference de Belford, pero cada presentación es exquisita en cuanto a las interfaces que usan, y la manera en que manipulan la información con el soft y el hardware, En esta ocasión como en la anterior es una mujer la que lleva la batuta, es decir, es la que esta en el escenario apretando techas y botones. Su seminario se dividió en dos momentos, el primero un juego de fotosensores, montados en una especie de arbusto alámbrico, que disparaban (según mi interpretación) audios, o data como ella me contestó cuando al final de la sesión fui a platicar con ella. El segundo momento fue un juego mas formal relacionado entre audios y una proyección mini en video de un cubo al centro de la sala. Hay algo en esta mujer y en la elegancia que tiene para mostrar su entendimiento de las artes electrónicas, que te deja con ganas de seguirte involucrando en ellas. Una interesante observación es que el escenario tiene varias plantas, y me recuerdan las hojas que emulan con caracteres en sus correos electrónicos.
La única duda al final, es porqué llamarlo seminario, y no presentación.

Después de esto, el día es dedicado a una serie de videos de diferentes características e intenciones, el panorama es extremadamente rico. Algunas propuestas que recuerdo son las de Julie-Christine Fortier, canadiense con un gran sentido del humor, o el programa de nuevo video árabe. El mejor es un documental cuyo nombre lo dice todo: "A woman taxi driver in Sidi Bel-Abbès" de Belkacem Hadjadj. Si hay algo que hay que mencionar de esta curaduría de países árabes, es que me sorprendió la capacidad para poder realizar con pocos elementos, tanto. Producciones de bajo presupuesto, casi nada de espectacularidad en la postproducción y ese tipo de circunstancias nada lejanas a nuestra realidad latinoamericana tercermundista son las que me hacen pensar que quizás lo mejor sería alejarnos de las pretensiones que muchas veces nos genera el ser vecinos de los gringos. Creo que sin exagerar mucho, hay cierto paralelismo en intenciones en el uso del medio en estos trabajos y algunos video indígenas que vi el año pasado durante el Festival de Video y Cine de Mérida, Yucatán.

Además de todos los videos, hay tres presentaciones en vivo que creo lo suficientemente buenas o relevantes como para citar aquí. El primer caso es el del colectivo noruego Fatamorgana y su pieza sonora "Ekkofish", consistente en una pecera con dos peces y varios sensores: los movimientos, las ubicación y el color del peces son percibidos y toda esta información es la genera un audio ambiental en la sala. Lo mejor de esta presentación fue la discusión arcaica sobre la autoría del resultado final, y no porque hayan dicho cosas que no haya escuchado anteriormente, sino porque yo pensé que en este tipo de países y espacios ya estaría superado.
El segundo caso es la pieza "Allow me to observe" de Matthew Hindley, según mis gustos la mejor del Festival. Consiste en un kit de grabación que el artista monta sobre algunas personas, y dicho kit consta de una cámara de espía conectada a un sensor que percibe la temperatura, la humedad y las pulsaciones del usuario, activando una cámara de video que graba únicamente en los estados de exitación, todo esto controlado por una sencilla y pequeña computadora. El resultado era proyectado diario por la noche en The Max. Y mas allá de recordarme mucho la película de "Strange Days" o los sitios en internet de vouyerismo, lo precioso de esta pieza era comparar a las diferentes personalidades y las cosas o situaciones que les prendían. Tanto me gustó el trabajo, que entrevisté a Matthew, me ofrecí de voluntario para ser cableado al día siguiente y así poder ser parte del experimento.
No recuerdo como termino esta noche, seguramente sociabilizando en algún bar deutch.


Día 8.
Sábado 13 de octubre. Comenzamos con una aburrida pero bien manejada conferencia de Vera Frenkel, canadiense de edad mayor que me recuerda mucho el sentido del humor de mi amiga Maris Bustamante. Después de esta sesión voy con Matthew para ser cableado y ser parte de su proyecto. El equipo lo usé por cinco horas aproximadamente (tiempo record según Hindley). Un grandioso tour por la zona roja de Ámsterdam, entrevistando prostitutas de todas las nacionalidades. Un homenaje a mi película favorita "True Romance" según yo. Lamentablemente en mi caso, algo raro pasó porque solo grabó algunos momentos de adrenalina en bicicleta y pocos segundos de lo que realmente me interesaba. Más que una preocupación sobre mi capacidad de respuesta exitativa, me dejo una sensación de falla técnica, idea subrayada por una cicatriz en la frente que me dejo el chip de la cámara espía ya que se sobrecalentó durante la grabación.
Fui el último en usar el equipo, "manos de estomago" dirían mis primos.

Después de ser parte del vouyerista experimento me enfoco en las últimas presentaciones y proyecciones, en esta ocasión algunos videos interactivos en CD de gente de Alemania, Sudáfrica y Holanda.
La fiesta de clausura se aproxima, ha causado muchas expectativas ya que dos importantes artistas del mundo de las fiestas de música electrónica están presentes: Hexstatic y The Light Surgeon. Ambos ingleses, el primero tiene unos videos bastante buenos, pero no hay ninguna acción preformativa, tan solo trae sus ediciones ya armadas en videos de un solo canal y se dedica a seleccionar el orden en que presenta las piezas, y a nivelar los volúmenes.
El segundo caso es mucho mas complejo e interesante. The Light Surgeon es un colectivo de cinco ingleses de entre los 25 y 27 años que se dedican a hacer presentaciones donde el papel del VJ (videojockey) es igual de protagónico que el del DJ (discjockey), tarea nada fácil para los que sabemos que la tecnología esta mas desarrollada en la mezcla de audios que de imágenes, en tiempo real claro. Para defender y demostrarnos su interés en equilibrar dicha situación mencionaré algunos de los juguetes en los que se apoyan: tres proyectores de video, tres proyectores de diapositivas, tres proyectores de 16mm, seis videocaseteras VHS, un deck miniDV, dos mixers de video, una cámara miniDV, tres monitores, dos computadoras portátiles y tres tornamesas. Un stock de aproximadamente 40 tiras de 16mm y 50 casetes VHS con loops de diversos temas, y resoluciones.
Supongo que una vez mencionado todo esto, lo primero que nos vendría a la mente es un caos y una saturación de recursos. Lo sorprendente de todo este despliegue de tecnología low-tec y high-tec es el dominio que el equipo demuestra sobre lo que se esta poniendo en juego. Más tarde me dejaron entrar a ver como trabajaban y me sorprendió ver una especie de estructura general que los cinco seguían durante el desarrollo de las canciones y los videos. Una especie de partitura donde marcaban las entradas y salidas de cada bloque. Al comentarles lo sorprendido que estaba de la complejidad de su presentación, y en especifico la admiración ante un recurso visual específico que me parecía genial, James Price me mostró como lo generaba en un santiamén, lo cual borro de mi mente toda noción de aliatoriedad dentro de sus aciertos. Estos chicos son unos profesionales. Querer definir con palabras lo que hacen, es absurdo o simplemente va mas allá de mis capacidades.
Celebramos todos bailando hasta las cuatro de la mañana, el Festival ha terminado y la noche parece apenas estar empezando.


Día 9.
Me levanto temprano, y me dedico a ver en el Baby los videos que no alcancé a ver durante el Festival por tener horarios empalmados. Lo maravilloso de la tarea es que todo el material esta quemado en DVD, así que puedo zapear de video en video, si es que no me gustan o interesan. Después de invertir unas cuantas horas en esta tarea, salgo a visitar los otros espacios y exhibiciones que me faltaban del programa. En De Appel veo una instalación de video que me agrada, pequeños loops de videoclips de rockeros ochenteros generando un caos auditivo, reconstruyendo escenas de la memoria fragmentada, pero de ahí en fuera nada que pueda competir con la sensación de disfrutar Ámsterdam las pocas horas que me quedan antes de partir mañana para México. Así que salgo de ahí y me dedico a turistear. La experiencia termina en compañía de una videasta irlandesa de ojos azules que corona toda la odisea World Wide Video Festival.
Dios bendiga la afinidad entre desconocidos.


Día 10.

Regreso a la ciudad de México, con más experiencia, más información, más equipaje físico y emocional. En el avión de regreso me dedico a dibujar y a leer varios de los catálogos, folletos y demás papelitos que te regalan durante las presentaciones.
Ha sido un gran viaje.

 

Viaje realizado gracias al apoyo de: