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Sobre Transmitiendo Trazos
Por Nilo Casares
La obra de Fernando Llanos cobra nombre a raíz de sus VideoMails, unas obritas pensadas para atravesar semanalmente las redes de comunicación y llegar hasta el último rincón electrónico, con una primera intención idéntica a la del Ray Johnson que enviaba moticos a su selecta lista, algo que pronto le deja insatisfecho, a RJ, a FLL, porque eludía las capacidades del receptor, y así sus envíos se transforman en un add to and return to (añade y devuélvelo a) Ray Johnson, que inaugura la New York CorresponDANCE School, mientras a FLL lo empujan al desarrollo de Transmitiendo Trazos para incorporar a otros en la realización de los vídeos, tanto artistas del Banff Centre de Alberta (Canadá) como a los receptores de unos envíos convertidos en emisiones estrimin, con el giro que esto imprime al transformar la recepción en interactuación en vivo, desde un espíritu tan colaborativo en la realización, con los artistas residentes en el Banff Centre, como en la fruición, que exprime las verdaderas posibilidades de las redes de intercambio.
Transmitiendo Trazos trae tres grandes cambios en su obra para dejarla como estaba, y todo por la feliz concurrencia de los medios económicos en su proceso de elaboración. La comunicación con sus receptores deja de ser semanal para hacerse diaria (aunque sólo durante un mes); los envíos se convierten en emisiones, con el brusco giro que supone abandonar la lógica corresponsal para abrazar la del estrimin, según algunos asumir reglas televisivas, bien que en su versión web (como apuntara, p. e., Adrian Miles en 2000 «Vogma: a Manifesto», en detrimento de la autonomía del vídeo; y los archivos pasan del meguilla a los grandes megas que desde su cuenta no podía mover hacia su lista de receptores de VideoMails, ahora transcendida en audiencia abierta.
Todo ello sin abandonar sus personales reglas del «grabar y listo» que imponen la localización al corte y montaje, porque la característica fundamental de su obra privilegia las localizaciones previas a la grabación sobre el montaje, como en la serie Transmitiendo Trazos primarán los acuerdos con otros artistas sobre el resto de los procesos videográficos, para seguir contando historias de cualquier parte, aún tan localizadas, gracias a la engañosa sustitución del montaje por la localización, reflejo exacto del mundo en que vivimos, donde todo se repite por distintos que sean los marcos en que suceden las cosas.
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Texto publicado en el poster de la expo 1, 2, 3 por mi y por todos mis compañeros, Centro Cultural de España, febrero 2004, Ciudad de México. |
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