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Los videoastas Fernando Llanos y Alfredo Salomón coinciden en que el perfil que solicitan es inabarcable

Por Edgar Alejandro Hernández y Érika Pérez
Grupo Reforma

Distrito Federal (8 mayo 2004).- El Centro Multimedia será dirigido a partir del 30 de mayo por un creador, académico o investigador seleccionado mediante un concurso público lanzado por el Centro Nacional de las Artes (Cenart), después de que su titular, Alejandra Gilling, renunciara a su cargo el pasado 29 de abril.

La convocatoria, explicó la propia Gilling, se hizo para evitar suspicacias sobre el nombramiento de su sucesor, tras la polémica que se desató con el cese de Dolores Creel, que fue destituida de su cargo como coordinadora de la Unidad de Proyectos Especiales (UPX) cuando se decidió integrar esta área al Centro Multimedia.

Los videoastas Fernando Llanos y Alfredo Salomón, quienes formaron parte del grupo de creadores que cuestionó la administración de Creel, señalaron que la convocatoria para elegir al nuevo director del centro resulta no sólo sospechosa, sino que da pauta a que se nombre de forma horizontal al nuevo director.

"No puedo hablar en nombre de la comunidad artística porque no soy su vocero ni represento a nadie, pero puedo asegurar que lo hemos discutido mucho y estamos de acuerdo en que el famoso perfil que solicitan es inabarcable. Tiene que ser académico, investigador, creador y coordinador. Dime a qué persona que sea todo eso le va a interesar trabajar en el centro", indicó Llanos.

La convocatoria, publicada el 2 de mayo, pide que el interesado compruebe una formación académica profesional en el campo de las artes y las humanidades, que tenga experiencia en proyectos de creación y producción en arte con nuevas tecnologías, que maneje conocimientos de diferentes plataformas tecnológicas, que demuestre experiencia artística o académica, que sea capaz de planear, gestionar y desarrollar proyectos de carácter interinstitucional, que demuestre habilidades para la organización y administración de recursos humanos, financieros y materiales, y que domine el idioma inglés.

Pero la parte más tramposa de la convocatoria, explicó Llanos, está en la última cláusula, donde se apunta que en caso de que la convocatoria se declare desierta, el Cenart se reserva el derecho de designar al director del centro.

"Elevaron el perfil para poder declarar desierta la convocatoria y elegir al final a quien ellos quieran", consideró Llanos.

Salomón, quien ayer inauguró en la Galería de Arte Binaria del Cenart la videoinstalación interactiva Justicia divina, explicó que el problema de la convocatoria no radica en el perfil, sino en que no asegura un proceso transparente.

"Es un órgano desconcentrado y no tienen por qué darnos explicaciones, pero Lucina Jiménez (directora del Cenart) sabe que hay una comunidad artística fuerte que protestará si se nombra a alguien de bajo nivel", aseguró Salomón.

Jiménez, de viaje en Monterrey, pidió esperar unos días para explicar los cambios que se producirán en el centro.